Enlaces de Interés

COLOMBIA HUMANITARIA



Durante finales del año 2010 y 2011, producto del aumento extraordinario y sostenido de las lluvias, Colombia afrontó el mayor desastre natural de su historia reciente, el denominado “Fenómeno de la Niña”, el cual afectó más del 90 % del país (1.060 municipios), impactó todos los sectores de la sociedad colombiana, especialmente los más pobres (cerca de 3 millones de personas) y deterioró gravemente la infraestructura productiva, vial e institucional.

Según la CEPAL (2012), las pérdidas ascendieron cerca de USD 7.200 millones. La magnitud de la tragedia desbordó los mecanismos públicos tradicionales de atención de desastres de la época.

La reacción del Gobierno Nacional estuvo orientada a complementar el esfuerzo tanto de conjunto de las entidades territoriales como de las entidades públicas descentralizadas por servicios, pero siempre con la participación de todos los sectores de la sociedad. Ello quedó demostrado en el espíritu del marco normativo que se expidiera en virtud de una declaratoria de emergencia, así como en la orientación político institucional del proceso que se materializó en la adopción de una estrategia llamada a canalizarse bajo el esquema fiduciario del FONDO NACIONAL DE CALAMIDADES, en particular mediante la creación de una subcuenta denominada Colombia Humanitaria con objetivos específicos conforme a las directrices de una Junta Directiva. 

Esta subcuenta, pues, nació jurídicamente de un régimen particular, especial y transitorio con el único propósito de conjurar la crisis, encargándose de las fases de ayuda humanitaria y rehabilitación y de la fase de reconstrucción al Fondo Adaptación, una nueva entidad también de carácter temporal, ambos actuando en articulación y trabajo con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres - UNGRD, entidad creada para liderar el tema del
riesgo de desastres en Colombia. 

El Fenómeno de la Niña 2010-2011, impactó de forma significativa a casi un 6 % de la población colombiana, quienes se consideraron en estricto rigor como los “damnificados del Fenómeno de la Niña 2010 - 2011”; la mayoría de ellos, eran personas que han vivido en condiciones de pobreza, lo cual los hizo sufrir con mayor impacto las secuelas desproporcionadas del invierno por su alta vulnerabilidad (vivir en zonas de alto riesgo ambiental, tener viviendas precarias en términos estructurales, grupos familiares muy numerosos, sin ninguna o muy poca capacidad patrimonial que les respalde, entre otras).

Bajo esa óptica y dentro de ese contexto, Fiduprevisora S.A., por conducto de la subcuenta Colombia Humanitaria del entonces Fondo Nacional de Calamidades, administró recursos superiores a los 5 billones de pesos, apoyando con ello la atención inmediata de la emergencia ocasionada por la grave alteración climática, específicamente en aspectos ligados a la satisfacción de necesidades básicas de subsistencia, tales como, alimentos, aseo, reparación de vivienda, arrendamiento y albergues temporales, rehabilitación de la infraestructura institucional, reactivación social, cultural y económica, todo con el propósito de realizar una atención integral que permitiera mitigar los impactos psicológicos y sociales de las personas damnificadas, sin dejar de lado que como consecuencia de esa política gubernamental muchos pudieran definir un nuevo proyecto de vida para cambiar sus propias condiciones de exclusión y marginalidad.

Conoce aquí otros proyectos en los que hemos participado

Compartir